domingo, 22 de marzo de 2009

vol. 1.0

Confesión o invocación.
Canción de lluvia.


En pocos lugares he permanecido lo suficiente como para considerar que estuve. Excepto en ti.
Hablo de enamorarse como herida, como animal débil que tiembla desde el centro de la noche.

A algunos les quise. A otros, simplemente, les aprendí a querer. Pero tú me desangraste, me desangraste tanto que tuve que incrustar palabras en mis venas para sentirme viva.
Tú me hiciste escribir con el cuerpo, con la verdad.
Por eso habitas partes de mí que incluso yo desconozco, por eso eres sangre familiar, sacrificio nocturno.
Tu cuerpo, al que escribo cuando me busco, cuando busco mi voz y mis manos; lo he armado a base de estructuras de luz y depósitos de mí.
Ese cuerpo ya no es tu cuerpo. No tiene nombre.
Está hecho de una sustancia oscura y violeta. Cuando lo pulso brotan flores de carbón.

Me mezo en tu nombre para olvidar lo que soy.
En tus letras hiberno de mí y me guardo con cuidado del mundo, porque sólo allí encuentro la paz de los pájaros y me vuelvo inocente como el invierno.

Eres ese lugar sagrado de la noche donde los animales no mienten, donde me enfrento a la inmensidad de mi cuerpo y me vuelvo cierta, y me pronuncio.

Allí hay palabras prendidas en la luz y yo las busco y construyo ciudades en el viento.
Y yo soy esas ciudades que se marchan.

Cuando no logro escribir vuelvo a ese cuerpo sin nombre, lo recorro con cuidado, recorro sus perímetros, los zurzo con las lanas de mi vientre y las palabras nacen hacia dentro como lo hacen los objetos más bonitos de este mundo.

De ti fluyen las sustancias que cubren las cosas cuando llueve.

Todo cuanto nace de ti
se rompe y muere,
y yo lo recojo con cuidado
y armo poemas
como un niño juega con el barro.

4 comentarios:

Billy MacGregor dijo...

Me ha encantado. No, esa no es la palabra que busco. Me ha...no tengo una palabra. La verdad es que acojona, porque parece que estés ahí, en cada palabra, y haya que acercarse de puntillas sin hacer ruido, para no molestar. Hermoso es.

Giovanni-Collazos dijo...

Bárbara, es un hermoso poema, pero como dice Billy, tal vez no haya palabra. Como siempre, te entregas completamente a tu poesía y brota de ella tu propio ser... es lo que desprendes cuando recitas y también cuando eres leída.

Un abrazo.

Gio.

percepcionesindebidas dijo...

Hola chincheta :)

Gata dijo...

Es im-pre-sio-nan-te
Permiteme q te siga leyendo
un saludo