viernes, 14 de enero de 2011

cine mudo

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Niña fósforo, arrecife que carga un cuerpo, carne que arrastra un alma de diecisiete plantas, tus manos son un cuenco donde una vez te tendiste y jugaste a abarcar tu nombre, escucha, a veces no escribo, escucha, a veces paso largas semanas sin escribir y entonces siento que se han ido para siempre, los poemas que no escribo se han ido para siempre, y aunque dos tres cuatro días después trate de apresarlos, y quizá, quién sabe, me aproxime, ya nunca serán, no están, se han marchado, ahora tienen belleza de constelación difusa, de trece luciérnagas en caja torácica que se agitan sin ser estrellas, y entonces soy quince no-poemas más vieja, entonces estoy quince no-poemas más cerca de mi muerte. Mi paraje se dibuja parco, en épocas invernales practico el autoabastecimiento y la producción autárquica, mis heridas se relamen solas, ocupo mi tiempo en calcular el tiempo y hablo de mí conmigo. A veces siento la guerra en mis manos y me convierto en su anticipo y me destruyo, escucho música, como si me viniera del centro de la carne, como si el tarso y el metatarso supuraran sonidos ancestrales y entonces hubiera que prender hogueras y rugir como el hambre. Yo no soy esa que maldice, en mi boca no caben tantas tumbas, sé que hay incendios, sé que por momentos escucho la música nacer de mí como un antílope mojado, pero esa boca no es la mía, ese odio no es mi odio, yo tengo un cuerpo puro.

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11 comentarios:

Pez Susurro dijo...

no puedo dejar de leerlo...
no deja de acuchillarme

eres implacable, B

abrazo

Neorrabioso dijo...

Bufff. Muy bueno

nubesbajas dijo...

yo también he levitado.

gracias,
de vuelta.

un beso

arguellesacero dijo...

Lo mejor que he leído hoy (con excepción de los relatos contenidos en el libro les pauvres parents de Oulitskaïa).

Anouk A. dijo...

Es un texto realmente fabuloso, lleno de fuerza, y el final, vertiginoso y ascendente (las imágenes de las hogueras, las tumbas, los incendios, la música y el antílope mojado)

...qué bueno!

Horacio Holiveira dijo...

Somos solamente lo que no. Escritores en la medida de lo que no escribimos. Aves en tanto que no volamos. Y así el mismo patrón para todo. Veinte no-versos más viejo. Me has dejado planchado.

Un saludo

Andreas Selvi dijo...

Es fácil navegar un arrecife donde cabe tanta agua. Peligroso también; nada es perfecto, también la belleza hiere en su caricia.

Un beso

v V¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨ polarporn dijo...

aunque se queden dentro de ti para siempre esos poemas no bomitados, forman parte de tus dientes, y tus uñas y tu pelo, que tambien son cosas bonitas/interesantes de las que otra gente disfruta y aprende, no?

Manuela Paso dijo...

ME ENCANTA PORQUE PARECE OSCURO PERO DE PRONTO HAY ESA REBELDÍA CONTRA LA NEGATIVIDAD DE TODOS HACIA TODO: "YO TENGO UN CUERPO PURO"
ME ACORDÉ LEYÉNDOLO DE JODOROWSKY CUANDO DECÍA "ESE QUE DUDA, ENFERMA Y MUERE, NO SOY YO"
Un beso.
Manuela Paso.

Carmen Garrido dijo...

Como decía Víctor Manuel...¿adónde van los besos que no damos...? ¿adónde los versos que no escribimos? ¿algún día nos reprocharán (en sueños o en la otra vida) el no haberlos creado?
Bellísima reflexión. Muy, muy buena, Bárbara
Abrazos

la chica de las biscotelas dijo...

esta no la había leído, y no veas...