viernes, 12 de noviembre de 2010

.red.room.

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ahora, que ya manejo con soltura mis temblores, y a veces, incluso, suelto el manillar, pongo el piloto automático, no-mido no-cuento no-espero
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ahora, con las manos combadas de tanto pulsar el origen, de tanto buscar la tecla de reinicio (oh bendita máquina) encuentro -creo que encuentro- el rastro de ese escarabajo negro que era yo con cinco años que soy yo con tanta piedra en los bolsillos
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y me gustaría tocar mi hombro levemente, mirarme con desafección, decirme
ç.. .

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pero esta habitación tan grande, este constante chocar contra los muebles
y el lenguaje con su borde ennegrecido
y no poder decir no poder pensar no poder
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7 comentarios:

Ilkhi dijo...

El borde ennegrecido del lenguaje lo bruñes día a día, santabárbara de pólvora negra.

Abrazos aizkoradarrak.

Hasta pronto.

bárbara dijo...

hola ilkhi, gracias por tu veloz comentario
abrazos amarillos (ha salido un poco negro, sí)
B.

bárbara dijo...

leo, 4444 visitas.

bonito.

Giovanni-Collazos dijo...

Me gusta tu negrura.

nubesbajas dijo...

"este constante chocar contra los muebles"

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abrazo,

Ernest A. dijo...

Llegar a tí a través de Neo - llegar y ver rodar abajo las palabras - abajo, por la garganta - del rojo/imagen/rojo - como un vino - como un espeso vino - como un lento y denso, espeso - mira - es otra vez - dentro de otra - otro - como agujeros de gusano

Me voy a quedar en los "aquís" que te leo - porque son como los "allís" que yo digo - cuando renew la palabra que YA han dicho otros - dixit

Si te pasas a verme - vas a vernos

Daniel dijo...

Naufragando en tus verbos...